Buscando el amor perfecto, de Jennifer Probst

0.00 avg. rating (0% score) - 0 votes

En todo género literario es siempre bienvenida una nueva voz. Es el caso de la estadounidense Jennifer Probst, quien parece haber llegado para desafiar al actual gran trío de éxito del género romántico Daniel SteelMegan MaxwellNora Roberts.

Pero claro está que para hacerse sitio entre las grandes del género, Jennifer Probst necesitaba aportar algo nuevo en un género que normalmente no se suele prodigar en demasiadas variantes argumentales. Y la base en la que Jennifer apoya ese factor diferencial es en el equilibrio entre la sensualidad y el humor cotidiano.

Desde que allá por 2014 llegara a España su libro Matrimonio por contrato, Jennifer ha tratado de alentar el amor sensual como un estímulo dentro pero también fuera del matrimonio. Porque lo de la búsqueda de la pareja perfecta es su tema, siempre que por perfecto se considere a aquel o aquella que puede hacerte latir el corazón fuerte a la vez que te saca una sonrisa. Una fórmula que puede augurar un tiempo de amor duradero.

Y de ahí el título de esta novela: Buscando el amor perfecto. Aunque a la luz de lo narrado podemos pensar que el amor no se busca por mucho que te empeñes…, más bien se encuentra.

En ese afán inicial de búsqueda, Nate se pone en contacto con la agencia de citas Kinnections. Él dispone de poco tiempo y una vida social reducida a sus contactos laborables y algunas viejas amistades que no fructifican en amor sólido alguno.

Kennedy Ashe es una de las profesionales que se encarga de ajustar perfiles entre clientes, buscando ese encaje de corazones de manera científica, empírica, casi matemática. Y sin embargo, por una sola vez desde que se dedica a contactar a almas solitarias, siente una atracción ingobernable sobre el propio Nate.

Racionalmente hablando, Kennedy considera que la cuestión puede ser una suerte de química física sin más. La atracción no es más que una buena impresión como la que ofrece Nate más un enlace momentáneo despertado desde un gesto o una sonrisa y que parece invitar al descontrol de todo tipo de hormonas.

Pero conforme Kennedy conoce a Nate, mientras desmenuza su perfil y va tratando de orientarlo hacia su pareja perfecta, acabará descubriendo que su razón solo es una frontera que la está limitando de algo más.

Entre las sensaciones dificilmente controlables que la invitan a lanzarse a los brazos de Nate, sus propios conflictos internos se ocupan de entrometerse.

La cuestión es si llegará el momento en que todo sea demasiado tarde. El plazo para conquistar a Nate mientras él trata de encontrar ese amor de agencia, puede que venza en cualquier momento.

Nate deberá enfrentarse a sus miedos y a ella misma. Sus instintos marcan un camino y su razón otro. En el entreacto de todo encontramos situaciones hilarantes que hacen brillar la historia.

La cómica contención puede acabar en un amor desparramado, anárquico, voraz.

Kennedy dispone de poco tiempo para acabar de hacer entender a Nate que ella es quien busca…

Ya puedes comprar la novela Buscando el amor perfecto, el nuevo libro de Jennifer Probst, aquí: