3 mejores libros de Tana French

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1973

La creatividad como un conjunto de vasos comunicantes o cómo Tana French pasa de actriz a escritora y acaba siendo más reconocida en su faceta narradora que en la interpretativa.

Sin duda eso, el don artístico, puede tomar derroteros imprevisibles. Tana French sabía que lo suyo era lo artístico, lo creativo, solo que equivocó el foco principal de inicio. Porque la actriz Tana French, cuando contaba 34 años allá por 2007 y su carrera como actriz se perdía entre la medianía de tantas y tantas actrices, sorprendió con su primera novela El silencio del bosque. Con ella quedó finalista del certamen de novela de Los Ángeles Times.

Lo curioso del asunto pudo quedarse ahí, como algo anecdótico, hasta gracioso… Que una actriz irrumpiera en la escena literaria tenía su punto.

Pero resultó que al año siguiente, 2008, Tana volvió a escribir una novela: En piel ajena. Y para sorpresa de todos resultó ser una gran novela de misterio que se fue haciendo con galardones por todo Estados Unidos en certámenes diversos. el fenómeno Tana French había llegado para quedarse. Ya no se trataba de una simpática intrusión, o una incómoda injerencia para autores acomodados del género y para críticos obtusos incapaces de asumir que cualquiera puede ser un buen escritor si tiene la madera dentro…

Y desde ese momento hasta un brillante hoy en el que la autora ya se aproxima a las 10 novelas publicadas, casi todas ellas traducidas a multitud de idiomas, con esa vitola ya consolidada de buena escritora de novelas de misterio o directamente negras.

3 mejores novelas de Tana French:

  1. Intrusión: Reseñada ya en su momento aquí. Una novela en la que el oficio adquirido por la autora termina por rozar la obra perfecta de misterio. Intruso es una palabra incómoda. Sentirse intruso todavía lo es más. Antoinette Conway entra como detective en la brigada de homicidios de la Dublín. Pero donde esperaba camaradería y adoctrinamiento profesional, encuentra ocultismo, acoso y distanciamiento. Es una mujer, tal vez sea sólo por eso, ha entrado en coto masculino y nadie la esperaba ahí. La primera sensación que tenemos al empezar a leer el libro Intrusión es que en ciertos espacios todavía encontrarnos a personas de la peor calaña, capaces de hacer el vacío a una compañera. Antoinette vuelve a representársenos como la policía que empieza a triunfar en multitud de novelas negras de autores y autoras de todo el mundo. Pero en este caso hay un punto especial de machismo que enrarece el ambiente de la historia ya de partida. Por eso enseguida te pones del lado de Antoinette. Y quizás es eso lo que busca la autora de esta novela. La empatía con el desprotegido también sirve como argumento para sentir más hondo todo lo que le vaya a ocurrir a la buena y profesional de Antoinette. Porque ya en su primer caso relevante tiene que mostrar todas sus dotes. En principio el asesinato de una niña pija en su casa de ensueño parece un típico caso de violencia de género. Con esta primera línea de investigación propuesta, parece que la detective empieza a ganarse ciertas amistades en la brigada. Pero pronto empezará a intuir que hay algo más, detalles que apuntan en otra dirección y que mantienen al lector en vilo. Porque los nuevos escenarios propuestos por la detectiva parecen incomodar a algunos de sus compañeros. Pero el testimonio de una amiga de la víctima plantea que esa muerte no es violencia de género, y Antoinee no está dispuesta a cerrar en falso el caso. Presiones internas, una deriva imprevisible del caso, confusión y estrés. Antoinette piensa en ocasiones que puede estar perdiendo el norte, mientras que en otros momentos lo constata completamente. Le tocará luchar contra las presiones en aumento y contra la locura, contra ella misma, pero tiene firmes principios y se dejará la piel y su última respiración si es preciso para averiguar qué es lo que está pasando.
  2. Cicatrices: Al recordar esta novela se me ocurren dos personajes femeninos antológicos de la narrativa actual de misterio, de novela negra o incluso de terror. Uno es Carrie, de Stephen King, la chica repudiada por sus compañeras de instituto, el objeto de ese odio adolescente que surge intempestivo como un amargo despertar a la edad adulta. La otra es Lisbeth Salander, la chica inteligente de la trilogía millenium, capaz, y sin embargo machacada por las circunstancias, cargada de miedo y odio… Ambos ejemplos guardan relación con la prota de esta novela: Sophie. Ella, Sophie, tan solo tiene 7 años y un hermano incapaz de superar el trauma de la pérdida de la hermana mayor de ambos. Para el hermano de Sophie ella es la culpable de que su hermana no esté con ellos. Realmente Sophie ni tan siquiera había nacido aún en el trágico instante, pero el miedo es capaz de enfocar culpas donde no las hay…, y si uno se obceca tercamente con ellas puede acabar por convertirse en un monstruo. Solo que Sophie, a punto de ser anulada por su hermano, acaba encontrando un último resorte donde tomar fuerzas para elevarse a las abominables acusaciones de su hermano…
  3. El silencio del bosque: La novela con la que Tana French emergió en el océano literario. Una novela que coquetea descaradamente con el terror. El símbolo del bosque con su oscuridad, su frialdad y las formas de vida legendaria que antaño transitaron por pequeños senderos… Y, reconozcámoslo, los niños son mucho de tentar el miedo para aventurarse en él. Vivir cerca de un bosque es una gran ventaja en estos días de polución. En la urbanización anexa a Knocknaree, cerca de Dublín, los niños se crían respirando un aire purificado, pueden salir a la calle sin temor a atropellos ni a personas desconocidas que pronto serían detectadas en esa urbanización. Y sin embargo está el bosque por dentro, con su oscuridad y sus misterios. La narración nos conduce al 14 de agosto de 1984, quizás con la intención de empatizar con la infancia de otros como la propia autora, que encontramos en los 80 un paraíso de infancia y felicidad. Por eso mismo me resultó más facil pensar en los tres chicos: Jamie, Peter y Adam, como si fuera yo mismo… Solo que los chicos no regresan. Cuando la policía encuentra a Adam en estado de shock y salpicado de sangre, saben que algo muy grave está ocurriendo. La verdad puede que se revele con toda su crudeza veinte años después, cuando el propio Adam regrese para cerrar la pesadilla de su infancia. Se siente un hombre fuerte, es detective y sabe encontrar todas las pistas. Pero el miedo a veces nos devuelve a la infancia…

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