3 mejores libros de Lewis Carroll

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Entre obras como El Principito de Antoine de Saint Exupéry y La Historia Interminable de Michael Ende, ubicaría la gran aventura de Alicia en el Páis de las Maravillas. Lecturas muy apropiadas para niños y no tan niños, rebosantes de fantasía y con un valor humano incalculable pues entre lo fabuloso y lo descaradamente fantástico de todas estas obras reside un poso de empatía, de búsqueda del bien y el mal, de suave moraleja sobre los actos, las consecuencias, lo bueno y lo malo del mundo y todo lo que podrán tener que afrontar cuando sean mayores, por supuesto con el tamizado fundamental de la fantasía.

Lewis Carroll es el autor en este caso, Alicia su gran personaje, el país de las maravillas el escenario oportuno para que la historia transcurra con su toque de fábula trascendental en su sencillez de fondo y en la complejidad marcada por la exuberancia de su imaginación.

Apasionado de las matemáticas y con una infancia sospechosamente sombría, Carroll se plantearía el mundo de Alicia como una especie de evasión. Hay quien dice que todo nació de unos cuentos improvisados a la hija de un amigo. Bienvenida esa casual impronta con la que sin duda embaucaría a las pequeñas y finalmente, sobre el papel, a pequeños de todo el mundo.

3 mejores libros de Lewis Carroll:

  1. Alicia en el país de las maravillas: Muchos han sido los que han intentado escribir esa historia infantil que conquistara los corazons de los más pequeños. Como en alguna ocasión me comentó un autor de narrativa infantil, realmente escribir para niños es mucho más dificil de lo que pensamos. Ellos detectan el fallo, la vacuidad de una historia, incluso mejor que los adultos. Básicamente es así porque ellos no tienen filtros, ni sucumben a las recomendaciones y expectativas. Una historia llega a los niños o no llega. Sin más. Hay que confiar pues en una capacidad natural para abordar temáticas infantiles, una especie de conexión del autor con el universo de los niños. Resumen: Escrito en 1865, Alicia en el País de las Maravillas es un clásico no sólo de la literatura juvenil, sino de la literatura en general. Popularizado por las decenas de versiones que de él se han llevado a cabo, el relato que el reverendo Charles Dodgson, verdadero nombre de Lewis Carrol, escribiera para la niña Alicia Liddell, de diez años, es un delicioso entramado de situaciones verosímiles y absurdas, metamorfosis insólitas de seres y ambientes, juegos con el lenguaje y con la lógica y asociaciones oníricas que hacen de él un libro inolvidable que habría de tener una secuela equiparable, cuando no superior, en “Alicia a través del espejo”.
  2. Alicia a través del espejo: Personajes y símbolos, o cómo conseguir que una misma obra pueda tener más de una lectura dependiendo de la edad del lector. El ajedrez quizás sea uno de esos símbolos entre lo matemático y lo vital como un destino a trazar… Y sin embargo al final este libro es también un eco infantil de su primera parte. Resumen: Alicia a través del espejo está concebido como una partida de ajedrez, donde los arroyos y los setos dividen las casillas y Alicia es un peón que aspira a ser reina; una partida de ajedrez donde nada tiene sentido y nada es lo que parece. En el mundo del espejo la realidad está distorsionada, o quizá sólo es otro modo de verla. Lewis Carroll, tras el clamoroso éxito de Alicia en el país de las maravillas (1865), escribió seis años más tarde Alicia a través del espejo, que pronto obtuvo el reconocimiento mundial. Juntos se han convertido en una obra imprescindible de la historia de la literatura.
  3. El juego de la lógica: Parece inconcebible que este libro naciera de la misma pluma que los anteriores. Pero es que realmente Charles Lutwidge Dodgson, la persona real tras el reconocido pseudónimo, vivió con inquietudes matemáticas y lógicas que lo persiguieron durante toda su vida. La lógica del pensamiento es como una matemática fundamental, como una búsqueda de lo científico del pensamiento, si es que lo hay… Resumen: Para el traductor y prologuista Alfredo Deaño, el campo de la lógica fue la encrucijada elegida por Carroll para llevar a cabo la contradictoria tarea de aunar la ciencia del sentido y el flujo del sinsentido, en plena época victoriana. La neurosis del victorianismo conformista transferida a las construcciones mentales, muestra cómo el rigor de la inferencia puede desembocar en la locura.

 

 

 

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