3 mejores libros de Michael Connelly

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La mejor idea para no sucumbir a la fagocitaria tendencia de la novela negra sobre el género policíaco es disponer de un policía como personaje sólido que transite por la mayoría de tus novelas. Vamos, esa es mi impresión en el caso del bueno de Michael Connelly. No es que menosprecie al género de novela negra tan en boga desde hace bastante años. Pero siempre es de agradecer el encontrar una novela policíaca más pura en la que el inspector de turno de buena cuenta de malhechores de toda clase y condición sin tener que transitar entre torturas, fobias y filias varias 😛

Porque hablar de Connelly es hablar de Harry Bosch, un policía por momentos estereotípico y en otros absolutamente vanguardista. Una especie de Sherlock Holmes moderno, entregado a la causa de desenterrar los más siniestros casos sin dejar de lado ese punto siniestro que nos sumerge en las cloacas del poder, del dinero, del vicio o de cualquier otro motor capaz de sacar lo peor del ser humano.

Periodista en sus inicios, a día de hoy Connelly ya es un escritor entregado a la causa comercial, a la tendencia del policíaco. Pero no deja de tener mérito la cosa. Hay tantos y tantos escritores volcados en esa trama negra que consiguiera encumbrarlos en listas de ventas…. Solo los más capaces lo consiguen a través de la selección natural de los gustos de lectores (con el empujón del marketing, of course).

3 mejores novelas de Michael Connelly:

  1. La caja negra: Los casos mal cerrados pueden ser un buen argumento con el que una novela parece abrirnos paso al pasado del personaje, con el truco de lo omitido de ese pasado, con el cebo de lo que pudo ser en ese tiempo remoto. Pero hay un riesgo en este tipo de propuestas…, no son pocos los casos en los que se nos llena el imaginario de flash back y acabamos mareados como pollos. Por suerte este no es el caso. Pinceladas del pasado, datos concretos, un lazo soltado del presente al pasado para engancharnos de principio a fin. Y, porqué no decirlo, una especial conexión con otra de sus novelas que ahora citaré como otra de mis mejores: La habitación en llamas. Resumen: En un caso que abarca 20 años, Harry Bosch relaciona la bala de un crimen reciente con un archivo de 1992, la muerte de una joven fotógrafa durante las revueltas de Los Angeles. Harry fue el encargado de la investigación en primera instancia, pero luego pasó a una unidad especializada en los altercados y nunca se resolvió. Ahora el informe de balística demuestra que no fue un acto de violencia al azar, sino algo más personal y conectado a una intriga más compleja. Como un investigador a través de los restos después de un accidente aéreo, Bosch busca la “caja negra”, la pieza de evidencia clave que unirá todo el caso.
  2. La habitación en llamas: Ya lo comenté en su momento, cuando reseñé esta novela. Una propuesta en cierta forma hilarante, con un humor fresco que adorna magistralmente el conjunto. Un tipo, asesinado en diferido, busca la justicia a una bala perdida que solo años después acabó por manifestarse… Resumen: Al policía Harry Bosch se le encarga un caso entre lo esperpéntico y lo ridículo. Por lo menos así le parece de entrada. Que un tipo muera de un balazo diez años después de recibirlo parece más propio de una muerte natural posterior, desvinculada de una bala asesina con función memoria.

    Pero el fallecimiento de la víctima acaba siendo asociado a una causa directa del disparo que se ha manifestado con esa década de diferencia, por lo que procede investigar de oficio quién puede ser el remoto asesino.

    Junto a su compañera, la detectiva Lucía Soto, poco ducha en asuntos homocidas por su bisoñez en la materia, Harry empieza a indagar en un caso tan extraño como complicado.

    Pero lo cierto es que las balas perdidas no existen. Siempre se acaban alojando en los cuerpos a los que se apunta, caprichos de las armas. Y Harry empieza a intuir esa voluntariedad por matar a la víctima, y considera los motivos por los que esta víctima no acabó participando a la policía del asunto en su momento.

    En ese momento el clic del buen investigador se despierta en Harry Bosch y en el lector, quienes hasta el momento seguramente compartían cierta sensación de cómica sorpresa. Y efectivamente, hay más, mucho más que una muerte casual, de cuyo rastro el disparo de hace diez años parece haber quedado apartado como un mero accidente sin relevancia.

    En el libro La habitación en llamas se nos presenta uno de los casos más particulares, extravagantes y a su vez fascinantes de la historia de la novela policíaca. Lo que se empieza leyendo como una historia casi de humor sobre un resabiado policía que parece burlarse del mundo. acaba ensombreciéndose hacia un secreto magnético, aquel que terminará por dar cumplida explicación al caso del hombre muerto diez años después de se tiroteado.

  3. Precio: Consultar en Amazon.es
    El quinto testigo: Rescato esta novela para el podium porque resulta rompedora con respecto al resto de la obra de Connelly. Se trata de una especie de thriller judicial, al estilo John Grisham. De abogados, crisis económica, gente en apuros y la sensación de que cualquiera puede acabar con la vida de cualquiera por sobrevivir a las deudas y a la pobreza… Resumen: El abogado Mickey Haller está acostumbrado a defender a personas en situaciones límite. Y con la crisis económica, los clientes con problemas abundan. Especialmente si sus dificultades están relacionadas con los bancos y con el pago de sus hipotecas. Es el caso de Lisa Trammel, que a duras penas puede mantener su casa y a su hijo después de que su marido los abandonara. Las cosas no van bien para Lisa, pero aún pueden ir mucho peor. Acaban de encontrar asesinado a un directivo del banco que le había concedido la hipoteca a Lisa y a ella la van a acusar del crimen. Haller va a tener que poner toda la carne en el asador si quiere salvar a su cliente de precipitarse al abismo.

 

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